Queridos amigos, os invito a transitar juntos mi blog.

Ven, vagamente,
ven, levemente,
ven solo, solemne, con las manos caídas
a tu lado, ven
y trae los montes lejanos junto a los árboles próximos,
funde en un campo tuyo todos los campos que veo,
haz de la montaña un bloque sólo de tu cuerpo...

(Fernando Pessoa)

23 febrero 2014

Marmotarroja en Hislibris Tabernae


Entrañable, cálida inauguración de la Exposición Individual de Marmotarroja en Hislibris Tabernae el viernes pasado. En estos tiempos de penurias, recortes y engañosas austeridades, nada expresa mejor el éxito de Marta Muñoz conquistando las voluntades de los allí congregados que el hecho de saber que en esa tarde y la mañana siguiente vendió todos los óleos expuestos y todos menos dos de los dibujos… así que todavía tenéis oportunidad de disfrutarla y hasta de llevaros a vuestra casa un pedazo de belleza inmarcesible. La exposición seguirá en Hislibris Tabernae, en la Calle Tumaco 22, unos días. Y los que queráis seguirla podéis contactar a Marta en su blog: http://marmotarroja.blogspot.com.es/

Ya sabíamos, los que conocíamos a Marta, de su genialidad artística ad litere; pero ahora el espectro de “connaisseurs” se ha ampliado y es magnífico que así sea y que reciba nuestro aplauso… aunque a una artista auténtica y genuina como Marta, que jamás ha cejado en su resistencia intelectual, no le haga falta… 

“Si un hombre es un genio a quien su época no quiere reconocer como tal, deberá persistir en su camino, a pesar de la indiferencia. Si, por otra parte, es una persona sin talento, henchida de vanidad, hará bien en desistir. Si se pertenece a una categoría la persistencia es heroica; si a la otra, ridícula…

Si sospechamos que somos genios, aunque otros crean lo contrario, hay una prueba infalible. Preguntarnos: ¿producimos porque sentimos la necesidad imperiosa de expresar ideas y sentimientos o actuamos solamente buscando los aplausos? En el artista genuino, aunque existe habitualmente un ferviente deseo de aplauso, es de índole secundaria, en el sentido de que, aunque el artista aspira a producir un trabajo que sea aplaudido, no alterará su estilo aun en el caso de que el aplauso no se produzca. En cambio, el que busca el aplauso con motivo primario carece de fuerza interior que le impulse en una determinada forma de expresión, y puede, por lo tanto, dedicarse a un trabajo totalmente distinto. En el caso de no ser aplaudido por su arte, haría bien en renunciar a él…”.

(Bertrand Russell, “La conquista de la felicidad”)
 
Deo gratias, Marta, artista de genio y talento con una visión propia del mundo que regalarnos, nunca claudicó en su heroísmo y así hoy podemos disfrutar de su obra de emoción en indomeñable crecimiento…