Queridos amigos, os invito a transitar juntos mi blog.

Ven, vagamente,
ven, levemente,
ven solo, solemne, con las manos caídas
a tu lado, ven
y trae los montes lejanos junto a los árboles próximos,
funde en un campo tuyo todos los campos que veo,
haz de la montaña un bloque sólo de tu cuerpo...

(Fernando Pessoa)

24 abril 2014

Los mundos sutiles. Eduardo Chapero-Jackson

Queridos amigos, hoy he participado en la presentación y proyección de un extraordinario documental (Nominado al Goya en 2012) sobre Antonio Machado dirigido y con guión de Eduardo Chapero-Jackson. Es una delicia que os recomiendo y que se puede ver libremente en:

Más abajo comparto con vosotros mis palabras de esta tarde en el acto y aprovecho para anunciaros que los días 27, 28 y 29  en la Academia del Cine de Madrid en la Calle Zurbano 3 hay un ciclo dedicado al director y guionista en el que se proyectarán en pantalla grande sus obras: A contraluz, Verbo y Los mundos sutiles. Algo para no perdérselo.

Texto de la presentación (fragmentos):


Hoy es un día perfectamente machadiano. En especial porque él, como buen creador, y poeta en concreto, era un ser eminentemente contradictorio. Así él hoy habría sido feliz con este excepcional documental que vamos a ver, no porque hable de él sino porque está poblado de pompas, de belleza, de fragilidad, de emoción. Pero le habría entristecido algo a Machado que el día de hoy fuera desapacible y con lluvia, él que se pasó huyendo de la oscuridad toda la vida. Tanto como para que sus últimos versos, en el exilio en Francia fueran precisamente: “Estos días azules y este sol de la infancia”…


Pero ya digo que le habría entusiasmado, hasta la más íntima emoción, este documental indispensable que nos ofrece Eduardo Chapero-Jackson.
Este documental me parece que es mucho más que el registro visual de una biografía, la de Machado. Es poesía en estado puro. No porque hable de un poeta y su obra sino porque aúna música (música, por cierto, compuesta por Pascal Gaigne en estado de gracia), aúna, digo, música, texto e imagen desde el punto de vista de la esencia diferenciadora de la poesía frente al resto de géneros literarios y artísticos, que es la preponderancia del símbolo y el desvelamiento de lo oculto.

Símbolo porque la poesía, y este documental, se basan en el uso de la metáfora que proviene del griego “metaphor” (que significa “maletero”, la persona que traslada equipajes) y lo esencial en la imaginación de la poesía es que sirve para viajar, para transportarnos en el sentido de trascendernos.
Y desvelamiento de lo oculto, porque la poesía de este documental aporta precisamente la visión de lo que pasa desapercibido. Ya decía Aristóteles que “la finalidad del arte es dar cuerpo a la esencia secreta de las cosas, no el copiar su apariencia”. Así es. La literatura trascendente, la que perdura en el tiempo, no es la que corresponde a algo que ya existe, como el segundo zapato de un par, si no la que de repente desvela lo inefable, lo que hasta ese momento de la lucidez del creador no se podía explicar con palabras. Por eso los poetas más importantes han sido siempre aquellos que han invitado a los lectores a abandonar las estrechas miras de la moral del rebaño y seguir el camino del creador. Como hizo Machado y como hace Chapero-Jackson en este documental.

Porque son muchos los que quieren creer que la poesía es algo que no vale para nada. Y se equivocan radicalmente como nos lo demuestran los miles de años trascurridos desde Homero para acá.
La poesía sirve, es “útil”. Porque resulta que los seres humanos carecemos conocimiento directo de lo más importante en nuestras biografías. Carecemos de conocimiento directo sobre:
nuestro origen y nuestro destino, sobre la muerte, la naturaleza del cosmos y la de Dios. Ni siquiera tenemos representación de nosotros mismos, de quiénes somos en realidad. Apenas alcanzamos a tener, como Narciso, una mera imagen inane…

Pero la poesía es la fuente de la identidad, o sea de lo que hemos sido y somos hoy. Y además es la fuente de lo que perdura, del mañana, es el perfecto instrumento de la memoria. Uniendo por tanto identidad y memoria se erige como el instrumento fundamental para conocernos a nosotros mismos y reconocernos entre nosotros. ¿Por qué afirmo esto?
Volvamos a lo que decía al principio, poesía es símbolo, este documental es símbolo. Y la etimología de símbolo procede del latín symbolum: una señal para reconocerse: una tablilla repartida que los que la tenían debían completar en el futuro para reconocerse entre sí.

Reconocernos, qué cosa tan esencial. Más en España, que resulta ser un lugar donde campa a sus anchas el olvido. Así que bienvenido sea este documental que tan prolija y bellamente aborda la biografía completa de Machado con su karma poético repetido en el documental de que Se canta lo que se pierde…
Pero no se pierde lo que se canta. Tras ver este documental quedará fijada en ustedes una impresión indeleble, ya lo verán. Porque además su director y guionista ha sabido magistralmente unir tradición y modernidad: clásicos derviches giróvagos bailando a la vez que modernos urbanitas haciendo break dance; pompas de jabón que son bombas cayendo sobre el Madrid del “No pasarán”, y vaya si pasaron; burbujas de versos frente a la triste burbuja inmobiliaria que nos ha asolado; o una bailarina representando en perfecta alegoría a la muerte llevándose, literalmente, al poeta en sus espaldas.

Además, la obra de Eduardo Chapero-Jackson es más que un documental, más que una biografía, incluye una ficción sobre los perdedores que se encuadra perfectamente en la azarosa vida de Machado pero    que trasciende su mera peripecia vital para dibujar la historia de cuantos luchan pero pierden. Y siguen luchando.
Para poneros en disposición de ver el documental os trascribo aquí una precioso poema de Machado (al que por cierto puso música hace casi cuarenta años ese lujo de cantautor que fue Hilario Camacho).

Galerías

    Desgarrada la nube; el arco iris
brillando ya en el cielo,
y en un fanal de lluvia
y sol el campo envuelto.
    Desperté. ¿Quién enturbia
los mágicos cristales de mi sueño?
Mi corazón latía
atónito y disperso.
    ...¡El limonar florido,
el cipresal del huerto,
el prado verde, el sol, el agua, el iris…!
¡el agua en tus cabellos!...
Y todo en la memoria se perdía
como una pompa de jabón al viento.

© fotografías revistavanityfair.es, lospoetas.com y rtve.es